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Fiebres víricas hemorrágicas (F.V.H.)

Son un grupo de enfermedades que son causadas por varias familias de virus, como son: arenaviridae, filoviridae, bunyaviridae y flaviviridae.

Se propagan de múltiples maneras. Como son por picaduras de mosquitos o garrapatas, otras por contacto con sangre o semen de infectados, otras por animales e incluso en algún caso desconocido. Algunos se transmiten a los seres humanos por vía respiratoria. Lo cual ha llevado a especular con la posibilidad de su uso como arma biológica (bioterrorismo) por parte de algunos estados, al ser fácil su diseminación en aerosol; ya que son potencialmente aerosolizables si contienen partículas infecciosas (como es el caso de procedimientos de laboratorio, autopsias, limpieza de habitaciones, aireación de sábanas y/o ropas contaminadas, …).

Los seres humanos NO son el reservorio natural para cualquiera de los virus de las F.V.H.; Aunque pueden transmitirlo una vez contagiados (contagio persona a persona). Hay transmisión entre humanos, por contacto con fluidos contaminados, pero solo en el caso del Ébola y F.V.H. de Marburg (filoviridae), F.V.H. de Lassa (arenoviridae) y F.V.H. de Crimea-Congo (bunyaviridae).

Estas F.V.H. se consideran ZOONOSIS (algunas usan diferentes roedores domésticos o silvestres, como reservorios o vectores). Él aumento de los viajes internacionales hacen relativamente fácil la entrada (en países libres de estas enfermedades) de personas aparentemente sanas, pero que están incubando alguna F.V.H.

El mayor riesgo de infección se ha observado entre personal de laboratorio y hospitalario, por inoculación accidental o contaminación de la piel o mucosas no intactas con sangre o fluidos corporales infectados. La transmisión aérea de persona a persona NO se ha demostrado hasta el momento, pero no puede descartarse. 

Entre otras enfermedades se incluyen: fiebre amarilla, F.V.H. de Lassa, F.V.H. de Marburg, Ébola, F.V.H. Argentina, F.V.H. Boliviana, F.V.H. Brasileña, F.V.H. Coreana, F.V.H. de Crimea-Congo, Dengue hemorrágico, enfermedad de Kyasanur, F.V.H. de Omsk, … Algunas otras son enfermedades relativamente benignas, como es la nefropatía epidémica Escandinava.

Los apellidos de las F.V.H. vienen dadas por los lugares geográficos de su hallazgo o zona de desarrollo. Se dan habitualmente en países tropicales del mundo en vías de desarrollo; pero cuando se dan fuera de esas zonas, por lo general es en personas que han viajado al extranjero.

No existen tratamientos eficaces para alguna de estas infecciones virales; el único es el de apoyo. Solamente la Ribavirina está indicada para el tratamiento de las F.V.H. por arenaviridae y por bunyaviridae; siendo más efectivo si se administra precozmente.  Siendo el mejor tratamiento hasta que se desarrollen las vacunas: la PREVENCIÓN.

Las únicas vacunas autorizadas son la para la fiebre amarilla (no aplicar en menores de 6 meses, en embarazadas y en inmunodeprimidos; confiere una inmunidad efectiva del 99% de por vida en un plazo de unos 30 días tras su administración y en una sola dosis), la F.V.H. Argentina (con virus vivos atenuados; con resultados prometedores), la F.V.H. de Kyasanur y en algunos países de América y de Asia está disponible la vacuna contra el dengue.

Suelen tener un periodo de incubación entre 2 a 21 días antes de la aparición de las primeras manifestaciones sintomáticas. Se caracterizan por: comienzo súbito de fiebre, mialgias, artralgias, cefalea, náuseas, vómitos, diarreas, dolores abdominales, astenia y seguido por síntomas hemorrágicos (debido a un incremento de la permeabilidad capilar, leucopenia, trombocitopenia y anemia o hemoconcentración); además se producen elevaciones de las enzimas hepáticas y alteraciones de la coagulación. También pueden presentar proteinuria y hematuria y pueden desarrollar oliguria y azotemia.

Pudiendo llegar a ser mortal; la muerte suele ir precedida de diátesis hemorrágica generalizada (son un conjunto de desórdenes que ocurren como resultado de anormalidades en el proceso hemostático normal y como consecuencia de una ruptura del equilibrio hemostasia-fibrinólisis, que favorece el sangrado/hemorragia), shock y fallo multiorgánico, en una a dos semanas tras el inicio de los síntomas. Que en el caso de la F.V.H. de Marburg y en el Ébola puede llegar a tener entre el 25%-90% de mortalidad.

El diagnóstico es de laboratorio, unido a la clínica y a la situación epidémica. Y se basa en:

*aislamiento del virus en un laboratorio mediante cultivo (da la confirmación definitiva del agente etiológico), que habitualmente lo es en sangre; aunque algunos, como el virus de Lassa lo pueden ser en orina y en secreciones de la garganta.

*detección del antígeno viral (por el método ELISA).

*detección del genoma viral (del RNA por RT-PCR).

*detección de la presencia de anticuerpos IgM específicos, pasadas de una a tres semanas tras la primera determinación.

El cambio climático está contribuyendo al cambio de la ubicación geográfica de las F.V.H.; que en el caso de la F.V.H. de Crimea-Congo se podría considerar un virus reemergente.

Los siguientes son ejemplos de definiciones de las F.V.H.:

    1)      Presunto caso: cumple con el criterio clínico.

    2)      Caso probable: cumple con los criterios clínico y epidemiológico.

    3)      Caso confirmado: cumple con los criterios clínico y de laboratorio.

 

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